domingo, 22 de noviembre de 2009

(22.11.09) - Lluvias de ayer agravaron crisis: fueron evacuadas 730 personas


Meteorología. Extendió advertencia naranja hasta las 7 horas de hoy

Unos 730 damnificados por las inundaciones permanecían fuera de sus hogares en Artigas, Salto, Paysandú, Durazno, Río Negro, Cerro Largo y Treinta y Tres. Los Comité de Emergencia continúan alerta por la advertencia meteorológica.

La Dirección Nacional de Meteorología cesó ayer la advertencia de color rojo para el Norte del país pero extendió la de color naranja que implica "riesgo meteorológico importante" hasta las 7 horas de hoy.

Artigas, Salto, Rivera, Cerro Largo, Tacuarembó, Paysandú, Río Negro, Durazno, Treinta y Tres y Rocha son los departamentos que se mantienen alertas. Si bien ayer el río Cuareim estaba bajando, Artigas es el departamento que tiene mayor número de evacuados (167 personas). En Bella Unión, en la zona de Franquía hay una familia evacuada por la crecida del río Uruguay.

El encargado del Centro Coordinador de Emergencia, Juan Eguillor, dijo a El País que se está en contacto con emergencias móviles, equipos médicos privados y de Salud Pública para dar una rápida respuesta ante nuevas evacuaciones o accidentes por las adversidades climatológicas.

En Salto, otro de los departamentos más afectados, la cantidad de evacuados aumentó en 50 personas, debido a las intensas lluvias en la ciudad y en la cuenca del embalse de la represa de Salto Grande.

El Comité Departamental de Emergencia continúa atendiendo a decenas de personas que se encuentran alojadas en la Casona "La Verde" y en el Club Saladero. El Batallón de Infantería N° 7 les proporciona la alimentación.

Entre evacuados y autoevacuados, se estima en 250 los damnificados por la creciente en Salto. El río Uruguay en la escala del Puerto creció 30 centímetros, ayer, situándose en los 12,60 metros, con advertencia de que hoy podrá llegar a un máximo de 12.80 metros. El nivel del embalse de la represa comenzó a ascender. En la noche del viernes se encontraba en 35.10 metros, producto de los 20.000 metros cúbicos por segundo de agua que arrastra la ríada desde el Norte.

La situación adversa se extendió a las Termas del Daymán, las que están inundadas como consecuencia de la crecida del río Daymán. Se estima que permanecerán cerradas durante dos días.

Hoy, a mediodía, las autoridades del Comité Departamental de Emergenci se reunirán para hacer una evaluación de lo ocurrido y las perspectivas.
En Paysandú, unas 40 personas permanecían ayer fuera de sus hogares por la crecida del río Uruguay. Hasta el viernes a la noche eran 10 los evacuados. Siete adultos y cinco niños estaban en el refugio de emergencia. Los demás damnificados estaban en casas de familiares.

Si bien la Comisión Mixta de Salto Grande anunció que la situación estaba controlada, el río continuaba subiendo ayer en la costa sanducera a razón de un centímetro por hora. En la tarde la altura era de 6.55 metros, informaron a El País fuentes de la Prefectura de Puerto.

El director de Servicios, Ricardo Mello, no descartó que fuera necesario evacuar a más personas. "Las intensas lluvias de ayer podrían impedir que el río se estabilizara, tal como se esperaba", explicó el jerarca.
La zona más comprometida en Paysandú es la costanera, entre las calles Río Negro e Ituzaingó y a la altura de calle Uruguay.

DURAZNO. "¿No sabe si va a seguir lloviendo?", preguntó preocupada a El País una mujer en el barrio Villa Guadalupe, al noroeste de la ciudad de Durazno, mientras observaba el desborde del río Yí que llegaba a metros de su vivienda. Al lado, un predio con hornos de ladrillo, era alcanzado por la creciente.

Hasta ayer, unas 18 familias (50 personas) habían sido evacuadas y alojadas en el Complejo Deportivo Municipal (CDM) y recibían asistencia de la Intendencia, Inda y el Ministerio de Desarrollo Social. Otras cuatro familias se vieron obligadas a abandonar sus hogares por sus propios medios.

Ayer continuaba lloviendo "mansamente" en el centro del país, elevando el río a los 9 metros sobre su escala normal. Ante la situación, las autoridades locales dijeron que las familias que tengan inconvenientes a causa de la creciente deben comunicarse con el Comité de Emergencia a los teléfonos (036) 28461 o al 911 de Policía.

RÍO NEGRO. Una familia del centro poblado Los Arrayanes, decidió autoevacuarse ante la crecida del río Negro. El cuidador del club Biguá, de 88 años, debió abandonar las instalaciones en bote, porque los accesos quedaron anegados.

La localidad de Sarandí de Navarro, a 200 kilómetros de Fray Bentos, estuvo más de 24 horas sin energía eléctrica y con problemas de líneas telefónicas. OSE debió bombear el agua mediante motores a nafta. El río Uruguay está en 2.78 metros frente a Fray Bentos, cuando su cota normal es de 0.90.

Frente a Nuevo Berlín la altura es de dos metros por encima de lo normal y en San Javier es de 4.70. El muelle quedó bajo agua.

TREINTA Y TRES. El barrio Nelsa Gómez es el más afectado por la crecida del Olimar. Ayer había 80 personas en refugios municipales (42 mayores y 38 menores) y 36 autoevacuados en casas de vecinos (17 mayores y 19 menores): o sea, 122 personas. La ciudad no olvida la crecida histórica del año 2007, que desplazó a 3.000 personas de sus hogares.

La cifra
250
Es el número de personas que debieron dejar sus hogares por las inundaciones en Salto al llegar el Río Uruguay a 12,60 metros.

Mal tiempo causa pérdidas en cultivos prontos para cosechar

Lluvias torrenciales y cortes en el servicio de UTE en el interior de Río Negro eran la realidad ayer, tras las tormentas y la fuerte turbonada que afectó la zona del litoral. "Estamos sin corriente eléctrica desde hace tres días", precisaron productores rurales del Este de Young a El País. El personal de UTE no ha podido cumplir aún con la restitución del servicio desde el tornado del miércoles, dado que sus pares de Paysandú -auxilio más cercano- han debido trasladarse hacia Salto donde también existen dificultades. Ayer en el interior de Río Negro había varios caminos vecinales cortados por la crecida de arroyos y existían aún cables de alta tensión caídos en los campos. Tras la turbonada, personal del establecimiento El Trébol, donde el viento voló tres galpones, volcó un tractor, aplastó un avión de fumigación y arrastró maquinaria agrícola por más de un kilómetro a la redonda, evaluaba daños que se sabe son de gran cuantía.

El fenómeno se torna aún más grave ya que la lluvia torrencial afecta notoriamente los cultivos de trigo y cebada prontos para cosechar. "No sólo se cae la planta con todo el grano, sino que lo que queda en pie pierde calidad y por tal su precio será muy inferior", explicó a El País un agricultor.
Las pérdidas en el litoral del país ya son evaluadas como "cuantiosas".

Fuente: El País Digital

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