viernes, 27 de noviembre de 2009

(27/11/09) - Aumentan los evacuados en litoral

Inundaciones. En Salto y Paysandú la crecida se agravó y más personas debieron dejar sus casas: anoche llovía En Artigas se preparan para volver, desinfección mediante, a sus casas | Inundaciones. Entre Salto y Concordia hay más de 7.000 evacuados Afirman que el río no bajará hasta dentro de 10 días Artigas: Bomberos comienzan a inspeccionar casas afectadas

La situación se agrava en Paysandú y se mantiene complicada en Salto y Artigas. Las lluvias persisten y el número de evacuados aumenta. Sólo en estos tres departamentos ya suman 5.000 los desplazados.

El río Uruguay sigue entrando a las calles de la ciudad de Paysandú y el número de evacuados llega a los 1.300. A menor ritmo que en los días anteriores, pero igualmente amenazante, el "paterno" crecía a un centímetro por hora y las lluvias de la mañana influyeron para que los vecinos de la zona del puerto, de la costanera y de la zona del Autobalsa, que aún ocupaban sus viviendas se aprestaran a abandonarlas. Con dificultades varias: muchos no tienen donde guardar sus pertenencias y deciden dejarlas, con el temor a ser sorprendidos por robos.

En Salto la cantidad de evacuados ya se ubica en las 2.000 personas. Si bien llovió menos que en los días pasados, la creciente afectó a otros cursos como el arroyo Ceibal. El aumento de su caudal inhabilitó el puente "La morcilla" sobre la costanera Sur que conecta a los barrios más populosos de la capital salteña.

En Artigas se mantienen las mismas condiciones, con una cifra de evacuados del orden de las 2.150 personas.
Estas tres zonas más afectadas por las inundaciones fueron recorridas ayer por el coordinador del Sistema Nacional de Emergencias (SNE), coronel Carlos Lorente, en compañía de los ministros Carlos Colacce y Marina Arismendi, así como el presidente de Mevir, Francisco Beltrame.

El ministro Colacce, luego de la recorrida por Salto, declaró que desde el gobierno se maneja la creación de un fondo especial para los damnificados, para financiar materiales de construcción. El secretario de Estado comparó la magnitud de los daños ocasionados por estas inundaciones con los que causó la sequía entre 2008 y 2009.

"En la última sequía perdimos más del cuatro por ciento del Producto Bruto Interno, mas de US$ 1.200 millones, y de acuerdo a lo que estaba dispuesto a fin de mes, el Sistema Nacional de Respuestas del Cambio Climático va a estar presentando al Presidente de la República el plan estratégico de acción que el año que viene, sea cual sea el gobierno, va a tener que transformarlo en un plan ejecutivo, aparte de tener que conseguir todo el financiamiento.

Este plan contempla las condiciones de adaptación que tenemos que hacer como el Plan Nacional de Recursos Hídricos y la mejor adaptación", indicó Colacce.

TEMOR. Para muchos sanduceros el drama es doble. No sólo deben verse forzados a abandonar su hogar por la inundación, sino que temen ser víctima de delincuentes que saqueen sus viviendas. Por ello, son varios los que optan por quedarse adentro o montar una carpa cerca, desde donde vigilarla. La mayoría de los damnificados cuenta con un sitio donde albergarse, por lo que los que necesitan asistencia de alojamiento y alimentos es una minoría.

Un total de 338 personas, 216 mayores y 122 niños, estaban ayer alojadas en el Estadio Cerrado 8 de Junio, donde se concentra la mayor cantidad de evacuados. Otros 60 estaban en lista de espera.

Una veintena de mujeres, muchas con niños en brazos, hacían cola en el lugar para recibir donaciones de ropa y calzado que una asistente social de la Intendencia se encargaba de distribuir de acuerdo con las necesidades.

Es que los testimonios se repiten: buena parte afirma no haber tenido tiempo para sacar sus pertenencias y en todos los casos argumentan que el "agua se vino más rápido" de lo que esperaban.

Como el caso de Silvia, de 21 años. Con su pareja y sus tres hijos de 5 y 2 años y un bebé de 2 meses, dejaron el "rancho" del barrio Curupí el mediodía del miércoles. "De mañana el agua estaba en la esquina y al rato ya estaba adentro", relató a El País, con la certeza de que cuando vuelvan ya no estarán los ladrillos que su marido tenía prontos para ser vendidos.

Tampoco esperaba el agua Juan Carlos. Con su hija de 4 meses en brazos, contó que es su primera experiencia en una inundación. Desde hace dos años vive en Nuevo Paysandú y "ni imaginé que el agua podía llegar a la casa". Por eso salió "casi con lo puesto" y en la tarde de ayer tenía pensado regresar para "sacar lo que todavía quedó adentro".

El drama se extiende a aquellos que deciden no solicitar ayuda o cuentan con los recursos para, por ejemplo alquilar una casa, donde pasar los próximos meses. "Sabemos que esto lleva al menos seis meses, porque hay que esperar que se seque, después hay que pintar y reparar lo que se estropeó", relató a El País, Marisa, que vive en la zona del puerto.

Hace ocho años que su familia no era afectada por una creciente, pero sabe de qué se trata. "En el altillo guardamos lo que podemos, pero dejamos a alguien adentro, porque si no volvemos y no tenemos nada".

Como otros vecinos, relata que "se sabe que los oportunistas recorren la zona en bote de noche, para detectar cuáles son las casas sin vigilancia y robarlas". Frente a la Escuela de Policía, unos quince vecinos decidieron dejar el vehículo vigilado y anunciaron que no lo levantarían en los próximos días. "Es gente que saca la familia pero alguno se queda, hasta arriba del techo, para vigilar", comentó un agente de policía.

El mismo temor tiene Francisco. Con 39 años, el río lo ha sacado de su casa ya en 29 ocasiones. Es que vivió allí toda su vida en la costanera, en la zona de la Playa Park. Hace tres días, con otras dos familias vecinas, montaron una carpa en un espacio verde seco, desde donde vigilar las casas e incluso llegar en chalana. No son los únicos. Otras 12 carpas se erigen en la zona, con iguales intenciones.


CRECIENTE
. El río Uruguay creció otros 10 centímetros ayer y anoche frente al Puerto local se situaba en los 15 metros a consecuencia de los 20 milímetros de lluvias que se registraron en la cuenca inmediata a la represa.

Los evacuados rondan los 2.000 según cifras manejadas ayer por parte del Comité Departamental de Emergencias al brindar el informe a los Ministros de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y de Desarrollo Social que junto a integrantes del Comité de Emergencias Nacional sobrevolaron las zonas afectadas.

Las familias que han tenido que abandonar sus hogares por esta ríada son unas 400, muchas de las cuales se encuentran alojadas en casas de familiares o en carpas. Las que son asistidas por parte del Comité de Emergencias con techo y alimentos llegan a las 212.

Cada centímetro que aumentan las aguas es una familia que debe cargar sus pertenencias y abandonar su residencia y el temor a una lluvia de la intensidad de la del pasado fin de semana por las advertencias meteorológicas es otro de los motivos que alientan a los que están en riesgo a emprender la retirada para no perder sus pertenencias y no ser sorprendidos en la oscuridad.

A media tarde la creciente del arroyo Ceibal inhabilitó el puente sobre la costanera Sur de la ciudad, que une varias barriadas populosas: San Martín, Cien Poblados, Arenitas Blancas entre otros.

REGIONAL. Los daños ocasionados por las inundaciones son particularmente severos en el Sur de Brasil y en el litoral argentino. Ayer el sitio web especializado MetSul de Brasil advertía sobre nuevos temporales a partir de esta madrugada.

El estado de Rio Grande del Sur, fronterizo con Uruguay, ha recibido el mayor impacto por estos fenómenos climáticos. Hay un total de 15.400 personas evacuadas y ha dejado un saldo de ocho personas fallecidas. Las pérdidas materiales por las fuertes lluvias que azotan a esta región desde el 13 de noviembre se estiman ya en 2.000 millones de dólares, según informaciones difundidas por la gobernación del estado.

En Argentina, entre tanto, la cantidad de evacuados por el temporal de lluvias ya ha ocasionado más de 7.000 evacuados y un saldo de cuatro personas muertas. En la provincia de Entre Ríos la vecina ciudad de Concordia, frente a Salto, es la que presenta el mayor número de evacuados. Allí precisamente ocurrió el último fallecimiento, un hombre de 57 años que prestaba asistencia como voluntario y sufrió un paro cardíaco durante las labores.

Donde la situación se ha venido complicando más es en el Chaco, debido a las intensas lluvias que ha soportado esta zona del vecino país. En la capital chaqueña el mayor problema es el crecimiento de un curso fluvial interior, el río Negro.

Escuelas rurales sitiadas por las aguas

Hasta el momento unas 38 escuelas rurales resultaron afectadas por las inundaciones en el Norte y litoral del país. Varios centros de enseñanza primaria presentan problemas de acceso, según informó el consejero de Educación Primaria, Óscar Gómez.

Según explicó Gómez a radio Carve, en Artigas hay tres escuelas que son utilizadas como refugio para evacuados. En esos centros los escolares continúan asistiendo, pero no se imparten clases curriculares. Pero en el interior del departamento hay 10 escuelas que se encuentran aisladas por las intensas lluvias. Otro tanto ocurre con establecimientos de Salto.

En Paysandú autoridades de Primaria plantearon ayer al Comité de Emergencia las dificultades generadas por la inundación, especialmente en 4 escuelas. El local común de las No.1 y la No.3 de la zona portuaria está inundado, por lo que se procura distribuir a sus niños en otras escuelas.

En Mercedes, aunque mejoraron levemente las condiciones, se debió evacuar la Escuela de Música y hubo problemas con una escuela rural cuyos accesos quedaron vedados para maestros y alumnos.

El consejero Gómez indicó, asimismo, que en aquellos departamentos que han sido afectados por las lluvias desde principios de mes hay un alto índice de inasistencias.

En Rivera, Tacuarembó y Cerro Largo hay al menos otra decena de escuelas rurales que quedaron virtualmente inhabilitadas, en algún caso desde hace más de quince días por razones climáticas.

Las cifras

5.854 es la cifra oficial de evacuados que difundió ayer el Sistema Nacional de Emergencias para los nueve departamentos afectados.
3.225 son los evacuados en el litoral del país, sumando las cifras conocidas hasta ahora en los departamentos de Salto y Paysandú.

Mercedes, Durazno y Tacuarembó

MERCEDES Siguen evacuadas 181 personas en Soriano: 85 mayores y 96 menores, que están ubicados en el Estadio Luis Koster y el Velódromo Leonel Rocca. Todas estas familias son asistidas por la Intendencia Municipal de Soriano, Batallón de Infantería Asencio Nro. 5 y Ministerio de Salud Pública. Reciben alimentos y asistencia. Diez personas fueron detenidas por robos a casas inundadas.

DURAZNO El río Yi bajó de 9 a 6 metros en las últimas 48 horas y algunas familias ya volvieron a sus casas, previa desinfección de los hogares
alcanzados por las aguas. Esa tarea la despliegan funcionarios de la intendencia. Por precaución se sugiere no volver todavía a las zonas que fueron afectadas hasta que el río no retome el cauce normal. Las personas evacuadas son 188 según el SNE.

TACUAREMBÓ En San Gregorio el río Negro baja a buen ritmo y ya no hay evacuados. Lo mismo en Paso de los Toros, donde 21 personas volvieron a sus hogares. No ha llovido en las últimas 72 horas.

Fuente: El País Digital

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