domingo, 29 de noviembre de 2009

(29/11/09) - Diez días de crecida y el río Uruguay no afloja

Inundaciones. Se esperan más lluvias en el Norte a partir del miércoles. Equipos de psicólogos y especialistas trabajan para mitigar el estrés y angustia en niños. Apicultores también afectados.






En Paysandú creció el registro de evacuados desde 1.500 a más de 2.000. El río Uruguay subió algunos centímetros y, según las autoridades, seguirá crecido al menos una semana más. En Artigas la situación mejora y la gente vuelve a casa.

Luego de superar la etapa más crítica por la crecida del río Cuareim, el intendente de Artigas, Julio Silveira, cuestionó la falta de previsión de Meteorología, al tiempo que reconoció el apoyo recibido del Ejecutivo.

En Artigas el panorama mejoró notablemente en las últimas horas, indicó el jefe municipal. Prácticamente el 90% de los 2.000 evacuados en la capital departamental ha comenzado a retornar a sus hogares.

En el departamento fronterizo se espera que las lluvias den un respiro al menos hasta el próximo miércoles. Sin embargo, pasado el primer embate del desastre, para Silveira quedan sinsabores. Por ejemplo, "la falta de previsión meteorológica" que a mediados de la semana pasada los obligó a extremar cuidados en algunas zonas.

LA RESACA. "Sacamos a dos mil personas sin que a nadie le haya llegado el agua a los pies, eso lo hicimos porque tenemos un buen equipo preparado", dijo a El País el intendente Silveira. Pero no ocultó su molestia con el manejo de los pronósticos climáticos, en particular con la administración de las advertencias meteorológicas.

"Si la noche que tuvimos una lluvia de 180 milímetros nos hubiéramos guiado por el pronóstico no habríamos actuado a tiempo, pero tuvimos información y pudimos tomar las medidas", comentó Silveira.

El punto de inflexión fue entre la noche del miércoles 25 y la madrugada del jueves 26, cuando una tormenta ocasionó severos daños en pueblo Sequeira. "Ese día Meteorología dejó sin efecto un alerta naranja, cuando según nuestros datos el tiempo iba a empeorar", cuestionó el intendente.

El temporal de esa madrugada provocó voladuras de techos en el poblado, donde el personal municipal y policial afectado a las tareas de emergencia estaba alertado.
"Tenemos un sistema muy bien montado, que se gestiona en coordinación con el Sistema Nacional de Emergencias, que debo reconocer actuó muy bien en estas circunstancias", señaló Silveira. Pasado lo peor de esta semana, ahora Artigas se apresta a normalizar su situación. Sin embargo, los pronósticos para la región fronteriza con Brasil dan cuenta de un nuevo desmejoramiento desde el miércoles.

el litoral. En Salto la situación no ha variado. Se mantiene el número de 2.000 personas evacuadas, así como la altura del río Uruguay que frente a las costas de la ciudad se mantiene en 15 metros por encima del cero. Familiares del joven que desapareció en las aguas del arroyo Ceibal hallaron el cuerpo de Rudy Generaly (24). No ocurrió lo mismo con la cuarta víctima fatal de las inundaciones, en Cerro Largo, donde continúa la búsqueda del joven peón rural desaparecido.

El comunicado emitido por el Comité Departamental de Emergencias de Salto informó que la "consigna" para los próximos días es la de mantener la previsión de una altura de las aguas en un máximo de 15,30 metros

La Comisión Técnico Mixta de Salto Grande, por otra parte, indicó que no se han registrado lluvias significativas al término de ayer sábado, agregando que la altura del embalse de la represa por algunas jornadas se mantendrá en 36,30 metros.

En Paysandú aumentó el registro de personas afuera de sus hogares en la jornada de ayer, aunque no hubo nuevas evacuaciones, según el Comité Departamental de Emergencias. La estabilidad de la situación, en una jornada sin lluvias, fue una oportunidad para el Comité de Emergencia, que salió a relevar sitios.

Según los datos oficiales la cifra de evacuados se ubica en 2.096 personas, de las que 1.214 solicitaron asistencia. El río Uruguay creció dos centímetros y se ubicó a una altura de 8,52 metros frente a la costa.

Muchas personas optaron por acampar no muy lejos de sus viviendas. "Hay carpas en toda la costanera, desde San Félix hasta Nuevo Paysandú, gente que no estaba en los registros", explicó a El País la coordinadora de Promoción Social de la comuna, Adriana Imperial. Se detectó que muchos pobladores de San Félix, al Sur de la ciudad, ocuparon el hipódromo de San Félix.

En la capital sanducera ya se hacen a la idea de convivir con el agua al menos durante una semana más. De momento no se han detectado problemas sanitarios importantes, sólo algunos casos de dermatitis y afecciones intestinales.

CONSECUENCIAS. Las personas que deben dejar sus hogares en forma repentina como consecuencia de las inundaciones sufren diferentes reacciones psicológicas normales para este tipo de acontecimiento, entre ellas estrés, ansiedad y depresión por la pérdida de pertenencias, explicó Lizardo Valdez, director de Salud Mental de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).

En los niños las reacciones ante este tipo de eventos se manifiestan a través del cuerpo. Es así que algunos de los más pequeños que deben abandonar sus casas sufren trastornos del sueño, dolores de garganta o de barriga y pueden llegar a tener trastornos de conducta.

Valdez informó que la Dirección de Salud Mental de ASSE solicitó a los coordinadores de los equipos de Salud Mental de los departamentos afectados por las inundaciones que se pusieran a disposición de los Comité Departamentales de Emergencia para la atención de los damnificados. En cada departamento los equipos cuentan con psiquiatras, psicólogos, asistentes sociales, entre otros especialistas.

El director dijo que no quieren enviar técnicos de Montevideo y hacer un despliegue mayor "para no agregar una situación de estrés a la que ya existe". El psiquiatra aclaró que no todas las personas necesitan apoyo.

"Lo que genera estrés sobre todo es una situación imprevista. Hay un porcentaje de la gente que toma como natural este tipo de situaciones y no sufre estrés, pero para otras personas, que no estaban preparadas para esa situación, resulta más estresante, porque quizás es la primera vez que la viven". Valdez informó que no hay desborde de los equipos de trabajo de Salud Mental de ASSE en las zonas afectadas.

Noviembre bajo agua en Uruguay

El informe "Perspectivas climáticas para Uruguay", fechado el 21 de agosto anunciaba una primavera lluviosa, particularmente para el Norte del país.

Pero además, desde los primeros días de septiembre, se sucedieron temporales violentos y se hicieron frecuentes las advertencias meteorológicas de todos colores.
El viernes 30 de octubre un temporal provocó daños y un muerto en Cerro Chato (Florida-Durazno).

El martes 3 de noviembre, en Tranqueras (Rivera) varias casas sufrieron daños por un temporal que mantuvo a unas 400 personas fuera de sus hogares hasta el miércoles 11.
Las inundaciones comienzan a hacerse sentir el miércoles 18: 150 personas son evacuadas en Cerro Largo, Rivera y Salto.

Para el viernes 20 los evacuados ya eran 550, en Artigas, Río Branco, Salto, Treinta y Tres y Durazno

Las lluvias no paran, tanto en el Norte y noreste de Uruguay como en el Sur de Brasil. Crecen los ríos Cuareim, Uruguay y Yaguarón, así como el Olimar, el río Yi y el río Negro.

El lunes 23 los evacuados son 2.150 y hay nuevas advertencias de lluvias y vientos. La semana cierra con más de 6.000 personas fuera de sus hogares.

Las lluvias normales para noviembre en Rivera, Salto y Artigas son 120 milímetros. En algunos lugares cayeron 674, 662, 628 y 620 mm. en pocos días.

Fuente: El País Digital

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